Los precios publicados rara vez son lo que terminas pagando. Estos son los costos que conviene preguntar antes de firmar.
En el mercado chileno hay tres escalones bastante marcados. Los sistemas para alojamientos chicos parten alrededor de los $12.000 a $30.000 mensuales. Los de gama media, con channel manager incluido, se mueven entre $50.000 y $120.000. Y los corporativos, que cobran por habitación, pueden superar el millón al año en un hotel mediano.
La diferencia rara vez está en la cantidad de funciones. Está en cuántos canales conecta, si el motor de reservas cobra comisión, y qué tan solo te dejan durante la puesta en marcha.
Aquí es donde se desarman los presupuestos.
Comisión por reserva del motor directo. Algunos cobran entre 1% y 3% de cada reserva que entra por tu propia página, encima de la suscripción. En volumen, puede superar la mensualidad.
Cobro por habitación en vez de plan fijo. Parece barato con diez habitaciones y deja de serlo con cuarenta.
Implementación e inducción. Puede ser gratis o costar el equivalente a varios meses de suscripción.
Cargo por canal conectado. Algunos cobran por cada portal que sincronizas, así que el precio real depende de cuántos uses.
Pasarela de pago. La comisión de Transbank o de quien proceses es aparte, y conviene saber si el dinero llega a tu cuenta o pasa antes por la del proveedor.
La cuenta corta: compara el costo anual del sistema contra lo que hoy pierdes en comisiones de portales, más lo que cuesta el tiempo de recepción actualizando calendarios, más una sobreventa al año, que es un supuesto conservador si publicas en varios portales sin sincronizar.
Para la mayoría de los alojamientos de entre cinco y treinta unidades, ese cálculo se paga solo con recuperar dos o tres reservas directas al mes. Si tienes menos de cinco unidades y vendes casi todo por un solo canal, es probable que todavía no lo necesites.
¿Puedo exportar mis datos si me voy? Las reservas y los datos de tus huéspedes son tuyos, y un proveedor que no permite sacarlos te está cobrando un costo de salida que no aparece en el contrato.
¿Dónde llega la plata de los huéspedes? Si el pago pasa primero por la cuenta del proveedor y después te la transfiere, estás asumiendo un riesgo que no tiene nada que ver con el software.